Piensa en el proceso, no en el resultado.

Vivimos en un mundo donde se valora únicamente los logros, los resultados, la superficialidad de las cosas, mientras que dejamos completamente de lado el proceso que nos ha permitido llegar hasta allí. En redes sociales solemos mostrar el destino, la meta alcanzada, o el producto final , pero rara vez se habla del esfuerzo, de las dudas y de las dificultades que hicieron posible ese resultado. Esto nos ha llevado a vivir en una realidad idealizada, donde solo importan las victorias, ignorando los sacrificios y derrotas que realmente son las que permiten formarnos y las que nos trajeron hasta el punto en el que estamos hoy. 

Es importante reconocer estos logros que admiramos, porque pueden servirnos como motivación para trabajar con disciplina y aprender de quienes ya recorrieron ese camino antes que nosotros. Sin embargo, también debemos recordar que todos comenzaron siendo principiantes y es con el tiempo, la constancia y el coraje de arriesgarse que lograron avanzar incluso con los recursos limitados que tenían. En la vida nada es fácil, aunque muchas veces olvidamos esta verdad al buscar resultados rápidos y caminos sencillos. La paciencia es una virtud clave, porque quien persigue el dinero fácil o los logros sin esfuerzo suele terminar atrapado en un vacío del que es muy difícil salir después. La vida no se trata de atajos, sino de sacrificio, trabajo y constancia; de lo contrario, todos lograriamos todo sin necesidad de esforzarnos. 

La historia demuestra algo muy distinto a lo que creemos ver hoy en día, detrás de cada logro siempre existe un trabajo silencioso que ocurre lejos de los aplausos y la vista de las personas. Aunque estamos acostumbrados a fijarnos solo en el resultado final, pocas veces pensamos en todo lo que fue necesario para alcanzarlo. Por esta razón, el libro Show Your Work (Aprende a promocionar tu trabajo de Austin Kleon nos recuerda que las cosas no suceden de la noche a la mañana y que las grandes construcciones nacen del trabajo constante. El autor destaca la importancia de compartir nuestro proceso, de hacer visible lo invisible documentando el día a día sin buscar perfección sino autenticidad. 

Al final la vida no se trata solo de mostrar resultados, sino de tener la valentía de reconocer y compartir el proceso que existe detrás de ellos. La paciencia y la perseverancia son capaces de construir grandes cosas, y permitirnos mostrar lo imperfecto, lo difícil y el esfuerzo real generar nos hace más humanos y ayuda a tener una conexión más auténtica y profunda con los demás y con nuestro propio trabajo. Cuando las personas conocen no solo el resultado, sino también el camino recorrido, el valor de lo que hacemos se multiplica por mucho. 

Bibliografía

Kleon, A. (2016). Aprende a Promocionar Tu Trabajo: 10 Recursos Para Artistas, Diseñadores Y Creativos. Gustavo Gili. https://www.buscalibre.com.co/libro-aprende-a-promocionar-tu-trabajo/9788425228858/p/47293570

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La muerte… y nuestro olvido